La prueba que no falla
Si en una reunión no entiendes algo, no es tu culpa ni te falta preparación. Pide que te lo digan otra vez sin esa palabra. Quien conoce su trabajo puede explicarlo dos veces de dos maneras distintas. Quien no, repite la misma frase más despacio.
Nosotros nos aplicamos la misma regla: ninguna de estas ocho palabras aparece en lo que le mandamos a un cliente. Aquí están porque el punto es justamente ese.
Diez preguntas sobre tu propio negocio
Hicimos un examen de siete minutos con las preguntas que un dueño debería poder responder hoy. No pide tu correo ni guarda nada.
Hacer el examen o leer por qué vendiendo más se gana menos